La Discapacidad física.

‘’Pies ¿para qué los quiero? Si tengo alas para volar’’

Frase de Frida Kahlo

‘’A menudo me recuerdas a alguien
tu sonrisa la imagino sin miedo.
Vamos a vernos, poquito a poco.
dame tus manos, siente las mías,
como dos ciegos, santa lucía ….
(Canción Santa Lucía)

‘Hoy quiero darte las gracias por darme esperanza
y poder caminar junto a ti
y por ayudar con el alma y brindarme confianza
por darme fuerzas para seguir
que más te puedo decir, hoy puedo soñar y reír
Gracias a ti’’
(Canción tema de Teletón 2013)

‘’Eso de durar y transcurrir, no nos da derecho a presumir
Porque no es lo mismo que vivir. …. Honrar la vida’’
(Canción Honrar la vida)

Una vez pasada la temporada navideña y con un triste despertar a nuestro rudo mundo actual, deseo que todo sea mejor el resto del joven año. Es una bella costumbre que en el mes de diciembre por ser época de navidad, se implementan varios programas de protección a los niños, con énfasis en los menos favorecidos; (el Teletón uno de ellos) sumado a lo anterior, detalles, por citar uno, el 3 de diciembre, se celebra el día internacional de las personas con discapacidad, y San Nicolás de Bari ha sido declarado por la Iglesia el santo patrono de los niños desvalidos. Entrando en el tema, me permito comenzar acotando, que a causa de dos accidentes y secuela de una enfermedad, esta servidora que escribe, padezco una discapacidad motriz. (en ambos pies) Y quisiera confesar que lidiar con las limitaciones físicas, las complicaciones de salud y con el dolor, no ha sido tan difícil, como hacerlo con una sociedad frívola, superficial, cada vez más metalizada e inhumana, que relega y discrimina a las personas que tienen una apariencia diferente.   Me permito suponer que esto lo hacen por miedo, ya que absolutamente nadie, (de ninguna clase ni condición) nadie está exento de sufrir un accidente o un revés en su salud y quedar discapacitado. Tal vez precisamente por ese temor, rechazan a las personas con discapacidad y se niegan la oportunidad de comprobar que en mente, espíritu y capacidad creativa, los discapacitados son personas tan útiles como cualquier otra. También quisiera decir que, en mi experiencia personal: no considero una desgracia, ni una pérdida, los accidentes que lesionaron mis pies. La discapacidad ha sido para mi una lección de vida, una forma de acercarme a mis semejantes desvalidos; y juntamente con mis otras enfermedades, he aprendido a valorar la salud en su gran dimensión. Gracias a la discapacidad he aprendido a vivir realmente, a disfrutar la vida y encontrar felicidad en las pequeñas cosas de ella, a dar gracias por vivir cada día, y en esta ocasión hablar de este tema, con el corazón en la mano.
Cuando una mujer está embarazada, desde al sentir a su bebe en el vientre, lo ama profundamente y sueña con el momento de conocerlo. El mayor deseo o anhelo de toda mamá, por sobre cualquier otra cosa, en cuanto a su bebe, es… que nazca sano; y una vez que el bebe ha nacido, la mayor preocupación es, que no le ocurra nada que dañe su integridad y que siga saludable; por fortuna, en la gran mayoría de los casos, así es. Más por alguna razón, no siempre es así; se llega a presentar el caso, de que algunos bebes nacen con una discapacidad, algunos otros sufren un accidente y algunos otros se enferman de algo de sumo cuidado. Ciertamente esto parece injusto; sin duda es triste y no es fácil de enfrentar, pero es de suma importancia en estos casos, comprender que la naturaleza es tan perfecta, el milagro de la vida y Dios son tan grandes, que han creado un equilibrio en todas las cosas y el caso que nos ocupa no es la excepción. Los niños que sufren una discapacidad o una enfermedad grave, son niños elegidos con un alma y espíritu superior a las demás personas.   No podría explicar con razonamientos, ni pruebas científicas, esta aseveración; pero si me atrevo a asegurar, que la totalidad de los niños con discapacidad que he tenido la bendición de conocer, son personas especiales en bondad y pureza de mente y alma. Por lo tanto, a quien le toca criar un niño con una discapacidad, no debe sentir que es una desgracia; es más una bendición, ya que de ellos se obtienen grandes enseñanzas. Nos enseñan a valorar los tesoros que son: la salud, el libre movimiento, tener cinco sentidos, el poder trabajar sin limitaciones y desde luego a valorar los mayores regalos de la vida: el amor, la familia, la solidaridad y sobre todo: la vida misma. Cuando se convive y se comparte con un niño con discapacidad, ya no puedes ser indiferente al sufrimiento y al dolor ajeno, ya no puedes actuar con ligereza y frivolidad, ni puedes ser presa del egoísmo. Un niño con discapacidad es un ser humano superior y a sus padres, hermanos y familia, los convierte en mejores personas. Ellos nos enseñan a realmente ‘’honrar la vida.’’

Guillermina Espinosa
Cantante de Ópera at Independiente
Cantante de ópera, profesora de música y de historia, promotora cultural, comunicadora, maestra de canto. Orgullosa mamá de tres y abuela de siete. Mamá soltera apasionada de la música y la familia.
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