La Unidad y la Solidaridad.

La Unidad y la Solidaridad.

‘Vamos hagamos un trato
Un pacto secreto

Quiero que cuentes conmigo
contar yo contigo
De aquí hasta el final’’

‘Hagamos un trato’’ de D. Verdaguer y Amanda Miguel

‘’…… Es tan lindo saber que existes,

uno se siente vivo, y cuando digo esto
no es para que acudas presurosa en mi auxilio
sino para saber a ciencia cierta
que tu sabes que puedes contar conmigo.’’

‘Hagamos un trato de Mario Benedetti

En estos días que corren, en el acontecer mundial, más en especial en nuestro país, la situación social se ha tornado un poco conflictiva. Ante tal circunstancia, habiendo leído y escuchado a los mejores analistas y expertos de todas partes, parece ser que lo único que podemos hacer los mexicanos, es permanecer unidos. La única fuerza que podemos explotar es la solidaridad con todos nuestros hermanos, de este y el otro lado de la frontera. La solidaridad del pueblo mexicano ha quedado de manifiesto en diversas ocasiones. Los mexicanos somos un pueblo, en esencia, caritativo, cooperador y solidario.

Más en los últimos tiempos, han surgido corrientes egoístas, desconsideradas, faltas de solidaridad y hasta violentas; tristemente, sobre todo entre los más jóvenes.

En esto, nosotras como madres, jugamos un papel fundamental, para inculcar a nuestros hijos la compasión, la ayuda, la bondad: la solidaridad ¿cómo podemos hacerlo? Como siempre lo hemos dicho y hoy recalcamos: con el ejemplo. Los niños son esponjas, aprenden lo que ven, desde el vientre materno. Si una madre es egoísta y desconsiderada, no debe esperar que su hijo sea bondadoso, (aunque a veces si llega a suceder, pero eso es por otras razones) ni siquiera con ella. Inculcar a nuestros hijos la ayuda a los demás y solidaridad, es bueno hasta por nuestra propia conveniencia.

Como siempre en este espacio, pondré como ejemplo mi experiencia personal: Mi familia (por ambos lados) es mucho, muy unida. A pesar de ser enormemente numerosa y completamente diversa, (tenemos diferentes formas de pensar, en todos los aspectos) todos siempre nos hemos respetado y apoyado unos a otros; y siempre anteponemos el cariño y la unión a cualquier diferencia. Nunca, jamás, por ningún motivo, hemos tenido un pleito o división irreconciliable. Esto considero que se debe, a que fue lo que nos inculcaron nuestros padres, desde muy pequeños. Lo que veíamos de nuestros padres; varios de ellos, (solamente) de su madre. Varias mujeres de mi familia, prefirieron criar a sus hijos solas y hasta con carencias económicas, antes que permitir que los niños vieran un ejemplo nefasto, para su futura calidad humana.

Un niño que crece entre egoísmo, intereses mezquinos, pleitos y divisiones: tal vez en el futuro, o tal vez de inmediato, también a su madre, el dará los mismos sufrimientos.

Más un niño que crece entre los valores del amor, la fraternidad, la compasión, la ayuda a los demás, la unidad con los suyos y la solidaridad: de pequeño te dará sólo alegría y satisfacciones; y en el futuro, cuando seas tú quien necesite de él, será un hijo amoroso, agradecido, solidario y un ser humano grande para toda la sociedad; que es lo que más necesitamos hoy en nuestro país.

Guillermina Espinosa
Cantante de Ópera at Independiente
Cantante de ópera, profesora de música y de historia, promotora cultural, comunicadora, maestra de canto. Orgullosa mamá de tres y abuela de siete. Mamá soltera apasionada de la música y la familia.
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