El Perdón

‘Creo que ahora puedo continuar

que no entiendo mi vida sin ti

que perdono y olvido
que quiero intentarlo, si aún no te he perdido
que hay tantos momentos que quiero salvar’’

Canción ‘’Perdono y olvido’’ de Pepe Aguilar

‘Si alguna vez creíste que por ti

o por tu culpa me marché; no fuiste tú

Por eso y mas perdóname

Si alguna vez te hice sonreír

Creíste poco a poco en mi

Fui yo …… lo sé

Por eso y más …. Perdóname

Canción ‘Perdóname’’ de Pablo Alborán

‘’Tu perdón le dio vida y consoló a mi herido corazón’’

Canción religiosa ‘Tu perdón’’

Perdonar: (Del latín per y donāre, dar); per, que significa “con insistencia, muchas veces” y donare, que significa “donar, dar”. El prefijo per intensifica el verbo que acompaña, donare.
Y esto es, en varios idiomas. O sea que etimológicamente Perdonar es regalar siempre. El perdón viene de la generosidad.

‘Errar es humano; perdonar es divino’’ dice la vieja consigna. Sin embargo en nuestros días se ha difundido mucho la filosofía de que ‘solo perdona Dios’’ ‘ni perdono, ni olvido’’ Eideas por el estilo. Y como en todo, se respeta su forma de pensar o sentir, más aún si lo dicen con sinceridad. (no por una moda política) Pero así como esa forma de pensar merece respeto, también en libertad puedo decir que esa idea es arcaica, demasiado antigua; no corresponde a la nueva forma de vivir en paz y armonía. Mas si esta forma de vivir en la concordia, sin odios ni rencillas, no parece adecuada a tu vida, está bien! Es válido! pero siempre que solo se trate de ti; porque para un niño pequeño, el rencor, la búsqueda de la revancha es veneno; veneno que lo puede consumir.

En los años 70’s se realizó una película muy linda y muy famosa llamada ‘Love story’’ cuyo slogan era ‘’Amor es nunca tener que pedir perdón’’ y hasta cierto punto, en esencia y determinado sentido…. tenía razón. Pero en una ocasión, en una Boda, escuché una excelente homilía, a cargo de un (sacerdote) gran orador que decía algo así como ‘’No, amor es perdonar y atreverse a pedir perdón, y volver a perdonar una y otra vez, tal vez no 70 veces 7, pero si perdonar de corazón; y reconocer que si yo me equivoqué: pedir perdón’’ En estos ‘tiempos de ira’’ la reconciliación, (del interior) la armonía, la concordia y el perdón; en la vida de los niños se vuelven más necesarios que nunca.

Desde luego, queda por entendido que perdonar, no es permitir que te vuelvan a lastimar cuantas veces quieran; ni que al agresor le vas a volver a abrir el corazón como si nada hubiera pasado. Ni siquiera que vas a olvidar, (yo en lo personal, nunca olvido nada) menos aún que lo vas a volver a recibir en casa como si nada. No, no se trata de permitir que te pisoteen y te lastimen otra vez. Se trata de que nuestros hijos no vivan en un campo de batalla y no beban de esa copa del rencor. De hacer lo necesario porque no vean como algo natural la (tan difundida ahorita) cultura del odio y el resentimiento. Ya que el rencor y deseo de venganza solo acarrea dolor y sufrimiento para los niños.

No es verdad que nosotros no sabemos perdonar: si podemos perdonar y librarnos a nosotras mismas de esas cadenas y librar a nuestros hijos. Como dice un nuevo proverbio ‘Perdona, no porque el agresor lo merezca, sino porque tu mereces vivir sin rencores’’ y si tu mereces esa paz esa tranquilidad, más aún tus hijos.

Guillermina Espinosa
Cantante de Ópera at Independiente
Cantante de ópera, profesora de música y de historia, promotora cultural, comunicadora, maestra de canto. Orgullosa mamá de tres y abuela de siete. Mamá soltera apasionada de la música y la familia.
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