Lo que debes saber a la hora de preparar un biberón.

Cualquiera podría preparar un biberón. Cierto? Y es que la verdad pareciera ser algo muy sencillo, agregar agua al biberón, agregar la fórmula dependiendo de las onzas de agua que has puesto en el biberón, agitar y listo! Sin embargo hay cosas que no vienen en las instrucciones y como madre primeriza te encantará saber:

  1. Lo primero es esterilizar los biberones y tetinas, por qué? Porque es importante mantener higiene en los utensilios de alimentación de tu bebé de lo contrario podrían provocar infecciones, ya que desde su nacimiento hasta los primeros 6 meses de vida todavía no ha desarrollado las  defensas necesarias para combatir gérmenes. Lo puedes hacer metiendo los biberones y tetinas en agua hirviendo durante 10 a 15 min. O en un esterilizador eléctrico especializado para esto. Y guardarlas en un lugar libre de polvo y grasas de cocina. Pero de nada sirve esterilizar si la persona que va a manipular los biberones no se ha lavado las manos.
  1. Acerca de los biberones, de entrada decir que existe una enorme variedad en el mercado.Un error que cometí yo, fue que en mi lista de regalos pedí un kit de biberones de cierta marca. Debes saber que puede ser que tu bebé no se acomode con esa marca de biberón y tengas que probar otros de diferentes marcas. Mi bebé no comía, fue realmente preocupante, además de que no estaba produciendo suficiente leche, ella tampoco estaba muy dispuesta para dejarse amamantar y no puedes esperar hasta que tu bebé decida  aceptar tu leche porque es prioridad que un recién nacido se alimente; así que por esa razón comencé a utilizar la formula y aunque ella succionaba el biberón las onzas no disminuían, ella no se estaba alimentando, así que la pediatra me recomendó que probara con otra marca de  biberón y ¡milagro! problema resuelto, ella finalmente podía beber su fórmula.Ahora bien, ¿cuál fue el problema? La Tetina Mendoza, bueno más bien su forma.                                                                             Gracias a la modernidad de los tiempos, hoy en día encuentras biberones con diferentes formas de tetinas que ofrecen la adecuada liberación de aire que evitará que tu bebe sufra de cólicos, aunque a veces las tetinas no tienen la forma adecuada para que se acomode a la boquita de tu bebé, así que tienes que probar la que a él más le guste y le funcione. Con suerte le gustará la que ya compraste.

Sabías que…? Muchas veces por miedo a que se tire la fórmula (que además es carísisísima), apretamos demasiado la rosca del biberón (digo apretamos, porque a mi también me llego a pasar las primeras veces (normal)

La recomendación entonces, es no apretar demasiado la rosca del biberón, ¿porque?

Pues resulta que si la aprietas de más, el aire no saldrá y pensarás que no sirve el biberón. Una forma de cerciorarte de que el aire esta saliendo es que mientras tu bebé esta succionando tu puedas ver a través del biberón que se forman unas burbujas, eso quiere decir que lo has hecho bien y que el biberón esta funcionando como debe.

  1.  ¿Por que utilizar agua especial para bebé en lugar de agua de garrafón, filtro o hervida del grifo para preparar el biberón? Todo mundo pensaría que el agua es agua, ¿qué diferencia puede haber? Pues si la hay. El agua de grifo o potable puede contener algún tipo de contaminante que puede ser perjudicial para la salud de tu bebé. El agua de garrafón y filtro,  pueden contener un exceso de minerales y sustancias que no son convenientes para los bebés. Y algunos filtros intercambian su calcio con otros minerales cuyo exceso la hace menos apropiada  para preparar el biberón además, se contaminan fácilmente con microbios. Así que la mejor opción son las aguas envasadas especiales para bebé que a diferencia de las demás ofrecen un balance de minerales y están libres de sodio y lo mejor es que no es necesario hervirlas lo cual ahorra tiempo.
  1. Las fórmulas o leches maternizadas. Éstas “leches” se emplean para la lactancia artificial se elabora normalmente a partir de leche de vaca, pero  los bebés no deben tomar nunca leche de vaca normal de ningún tipo. Dependiendo de las necesidades de tu bebé el pediatra te recomendará alguna. Existen numerosos tipos de leche maternizada para bebés, están las fórmulas normales, las cuales no tienen ninguna especificación. Hay fórmulas con variaciones que pretenden ayudar en casos específicos como las de Anti-regurgitación, Anti-estreñimiento, Anti-alérgicas (preventivas) o las que  el pediatra te recomienda en caso de intolerancia a la lactosa, de soya, sin lactosa o las hidrolizadas de proteínas en el caso de intolerancia y reflujo. Un pequeño detalle que nadie te dice es que antes de destapar la tapa de seguridad de la fórmula que normalmente vienen en una especie de lata, debes picarla para liberar el aire, de otro modo a la hora que abras la lata, te darás un baño de fórmula en polvo que saldrá a presión directo hacia tu cara ( a mi y a mi esposo nos pasó al principio unas cuantas veces, hasta que aprendimos ) Y créeme que si eso te pasa en la madrugada, desvelado, cansado y bajo la presión de que tu bebé llora pidiendo comer de inmediato, no será nada divertido.
  1. Calentar la fórmula. Realmente no es necesario calentar la fórmula, basta con que esté a temperatura ambiente, a menos que haga mucho frío y/o que el agua esté muy fría. Si te pones a pensar un poco, la leche materna no sale caliente. Sin embargo muchos padres lo hacen y es que se dice que algunos bebés así lo prefieren. De hacerlo, lo puedes hacer en una olla calentando agua y luego metes el biberón unos minutos o bien lo puedes hacer en los calentadores eléctricos para biberones. Sin embargo, si acostumbras a tu bebé a tomarlo a temperatura ambiente te ahorrarás tiempo y algunos problemitas que surgen a la hora de calentar la leche. Yo preferí darle a mi bebé a temperatura ambiente después de probar dársela caliente y la verdad, no hacia ninguna diferencia y es que nunca le atinaba con la temperatura, a veces me pasaba de caliente y tenía que esperar a que se enfriara un poco para no quemar a mi bebe y es que el tiempo que tardas en enfriarla cuando esta llorando, se te hace eterno. Otro problema aparece cuando se está calentando y por lo mismo la leche sube y se derrama, además de que se desperdicia porque se tira un poco ya también hiciste un batidillo. Si has decidido calentarle la leche a tu bebé te recomiendo que primero calientes el agua y ya que estés feliz con la temperatura del agua al final le agregues las medidas de fórmula.  Así, si se calienta de más, siempre será mas fácil agregar agua fría para nivelar la temperatura y también evitaras que la leche se suba y se derrame.
  1. Erúctalo después del biberón. No pueden faltar unos cuantos golpecitos en la espaldita para sacar el aire. Es importante para que el aire no provoque cólicos en tu bebé.  Y, ¿como hacerlo? Al principio es normal que te de miedo darle golpecitos de espalda a un bebé recién nacido porque no quieres lastimarlo y para evitar eso debes hacerlo de la manera correcta. Nunca debes golpearlo con la palma extendida o plana ya que le estarás dando golpes de verdad. Tu palma debe estar hueca o formar como una cuchara con tu mano y las palmadas deben de ser golpecitos  leves. Pasa que a veces por mas que insistas con las palmaditas  simplemente no eructa tu bebé, puede ser que ya no tiene aire que expulsar o que eructó y no te diste cuenta, puede ser que no lo estas haciendo bien y te falta práctica ( no te preocupes, te convertirás en una experta ) o simplemente tienes que reajustar tu técnica. A mi por ejemplo, a veces me salía bien y otras no, así que descubrí que cuando colocaba a mi bebé en posición horizontal como si la fuera a acostar y en seguida en posición vertical como para levantarla en un solo movimiento ( bajar y subir) acto seguido de unas 2 o 3  palmaditas mi hija eructaba. Y tiene lógica, es como cuando en una botella de agua ves cómo la burbuja de aire sube y baja cuando la colocas de horizontal a vertical. Otra técnica que se usa ya cuando tu bebé sostiene la cabeza,  es colocar al bebé como si estuviera sentado inclinado hacia adelante como en un ángulo de 45 grados enseguida de unas cuantas palmaditas y listo.
  1. Toma nota. Te recomiendo que anotes la hora en que le das los biberones a tu bebé y las onzas que tomó cada vez que  lo alimentaste. Así sabrás  las veces que come y la cantidad de leche que esta tomando por día. Créeme estarás mas tranquila de saber que tanto esta comiendo tu bebé. Y si llora y no sabes la razón por lo menos sabrás si lo hace porque tiene hambre y si no mejor empiezas a descartar posibilidades checando el pañal, o tal vez tiene sueño o tiene cólicos ó… mejor suerte en descubrir el por qué.

Fácil, no?

Ivon Ponce
Psicóloga, actriz y madre de tiempo completo de una hermosa hija. at Ama de casa
Estoy encantada de tener un espacio como éste para compartir con ustedes mi experiencia como madre.
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